Diferencias entre conserva y semiconserva

Explorar la diferencia entre conserva y semiconserva es fundamental para entender cómo se preservan los alimentos. En este artículo examinamos de cerca estos dos métodos de conservación, desvelando sus procesos únicos y cómo afectan a la calidad y durabilidad de los alimentos que consumimos.

¿Qué es una conserva?

Según la definición que nos proporciona la RAE una conserva se trata de “Carne, pescado, fruta, etc., preparados convenientemente y envasados herméticamente para ser conservados comestibles durante mucho tiempo.” Esto se debe a que este tipo de alimento se somete al final de su proceso productivo a un tratamiento térmico.

Una vez que las conservas se han producido y ya están introducidas en las latas y cerradas, pasan por el autoclave en el que se somete el producto a una cierta presión y temperatura con el fin de eliminar todo tipo de microorganismo que pueda existir dentro de la materia prima usada y que se pueda llegar a desarrollar durante su conservación.

Tras este proceso el producto se dota de una larga caducidad establecida en 5 años sin necesidad de ser conservada en refrigeración y sobre todo lo más importante, sin que cambien sus características principales ni su sabor.

En nuestro caso, para las conservas elegimos la conservación en todo momento en aceite de oliva para aumentar la calidad de las mismas y sobre todo para intensificar el sabor de estos productos. Por lo general son productos que siempre están previamente cocinados y que tan solo varían por el tipo de materia prima, la parte de la misma o en algunas ocasiones por crear recetas más completas en las que se añaden variedad de aliños para poder aportar un mayor sabor.

Esta variedad de productos se pueden encontrar en tres tipos de formatos, latas de diferentes tamaños, frascos de vidrio o bolsas de plásticos herméticas y esto es debido a que no todos los recipientes son capaces de soportar los procesos a los que se someten estos elaborados.

¿Qué es una semiconserva?

En este caso la definición que aporta la RAE respecto a esta gama de productos es “alimentos de origen vegetal o animal envasados en recipientes cerrados, sin previa esterilización, que se conservan por tiempo limitado”.

El hecho de que el producto no se someta a un proceso de esterilización conlleva a que los microorganismos tengan una mayor facilidad para poder reproducirse y es por eso por lo que el producto debe conservarse en todo momento a la temperatura adecuada. La semiconserva debe estar en refrigeración durante su vida útil a una temperatura entre 0 y 5 grados.

Otra de las características destacables en este tipo de productos es su caducidad, al no someterse a los procesos de esterilización, su caducidad no es tan elevada, la caducidad es variable según el producto, pero suele destacar los 3 meses de vida útil.

Para conseguir esta conservación y caducidad se someten a diferentes técnicas de maceración como puede ser el vinagre, la sal o el proceso de ahumado con los que además el producto adquiere un sabor característico que lo hace más atractivo y delicioso.

En nuestro caso la mayor parte de la semiconserva se mantiene conservada en bandejas con termosellado o frascos de vidrio y se recubre con aceite de girasol. El motivo por el que se selecciona este tipo de aceite es debido principalmente a su refrigeración, ya que el aceite de girasol no se condensa en temperaturas frías y se mantiene líquido en todo momento. Además, al no ser tan intenso evita restar el sabor de los procesos de maceración a los que se ha sometido el producto.

Por lo general este tipo de productos están ya listo para consumir directamente y suelen ser perfectos para elaborar diferentes variedades de tostas o acompañar las ensaladas para hacerlas más variadas y conocer un nuevo mundo de la alimentación atlántica y saludable.

Principal diferencia entre conserva y semiconserva

Por lo tanto, entre estas dos gamas de productos, la principal diferencia que encontramos es el proceso térmico por el que pasa la conserva y al que no se somete a la semiconserva.

Dotándolas así de diferentes caducidades y necesidad de conservación. Aun así, cualquier tipo de productos de estas dos gamas te deleitará con su destacado sabor y te hará disfrutar de la comida deseando compartirla con los tuyos.

En la Chanca, esperamos haber resuelto tus dudas sobre la diferencia entre conserva y semiconserva, para más información o si estás interesado en probar algunos de nuestros productos en conserva y semiconserva no dudes en contactar con nosotros, estaremos encantados de ayudarte

Posteado En: Materias Primas

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