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Guía de cortes del atún: todo lo que debes saber para conocer y saborear este pescado extraordinario

¿Por qué conocer los cortes del atún es fundamental?

El atún es un pez de gran tamaño cuya anatomía permite obtener múltiples cortes, cada uno con propiedades organolépticas únicas y aplicaciones gastronómicas específicas. Conocer los cortes del atún te permite elegir la parte adecuada según la preparación que deseas realizar —ya sea crudo, a la plancha, en guisos o en conservas artesanales— y aprovechar al máximo todo el valor del pescado.

El proceso de despiece del atún se conoce como ronqueo, un término que proviene del sonido característico del cuchillo al deslizarse por la espina central del pez. Esta técnica, tradicionalmente realizada por especialistas, permite separar las piezas de forma eficiente y sin desperdiciar ningún recurso.


Anatomía y cortes principales del atún

Para estructurar mejor esta guía, dividiremos los cortes en grandes grupos basados en su ubicación y características: cortes nobles del tronco, cortes de la cabeza y partes internas y otras piezas aprovechables.


Cortes nobles del tronco — los más versátiles y apreciados

El tronco del atún es la sección más importante y de donde se obtienen muchas de las piezas más valoradas por chefs y aficionados.

Ventresca (ijada) – el tesoro del atún

La ventresca se ubica en la parte inferior del vientre del atún y es conocida por su alto contenido graso y textura extremadamente delicada. Esta característica hace que sea una de las piezas más apreciadas tanto en la cocina japonesa como en la mediterránea.

            Textura y sabor: suave, mantecosa y con un sabor profundo y redondo.

            Uso gastronómico: ideal para sashimi, tataki, a la brasa o en conservas artesanales.

            Por qué destaca: su grasa infiltrada no solo aporta sabor, sino también una sensación cremosa en boca.


Lomo negro y lomo blanco — equilibrio y versatilidad

Los lomos del atún constituyen gran parte de la masa muscular del pez. Se distinguen principalmente en dos zonas: el lomo negro (más oscuro y con algo más de grasa) y el lomo blanco o descargado (más magro y firme).

            Lomo negro: ideal para preparaciones en crudo como tartar o sashimi, o también para parrilla y plancha.

            Lomo blanco: corte más magro y firme que admite guisos, tartares y conservas, incluyendo la elaboración de mojama artesanal.

Este corte es la base de muchos productos del mar de alta calidad y destaca por su equilibrio de sabor y textura.


Tarantelo — jugosidad controlada

El tarantelo se localiza entre el lomo y la ventresca. Su carne ofrece un equilibrio perfecto entre jugosidad y estructura, lo que lo convierte en un corte extremadamente versátil.

            Uso: plancha, horno, tataki o sashimi.

            Característica: textura suave con un sabor elegante y equilibrado.


Cortes de la cabeza y partes internas — sabores intensos y usos tradicionales

Las piezas del atún que se encuentran en la zona de la cabeza y el interior ofrecen sabores más intensos y texturas únicas. Estas partes históricamente se aprovechaban en guisos o preparaciones tradicionales, aunque hoy en día también forman parte de la cocina más moderna.

Morrillo — una pieza con carácter

El morrillo está situado cerca de la cabeza y contiene más grasa que otros cortes del lomo. Su textura firme pero jugosa lo hace perfecto para cocción a la plancha, guisos o incluso para conservas artesanales.


Mormo y facera — sorpresas culinarias

  • Mormo: carne rica en colágeno, ideal para guisos tradicionales a fuego lento.
  • Facera (carrillada): una pieza melosa y tierna, perfecta para estofados y cocciones largas.

Estas piezas, aunque menos conocidas que la ventresca o el lomo, aportan profundidad de sabor en platos con técnicas clásicas de cocina.


Otras partes aprovechables — del espinazo al corazón

Además de los cortes más habituales, el atún ofrece una serie de partes que, con preparación adecuada, pueden transformarse en ingredientes excepcionales:

            Galete: junto a la mandíbula, rico en gelatina y excelente para fondos y caldos.

            Espinazo: ideal para potenciar caldos marinos intensos.

            Huevas y corazón: ingredientes con personalidad, utilizados tanto en salazones como en recetas tradicionales andaluzas.


Cómo elegir el corte según el tipo de preparación

Escoger el corte adecuado es clave para el éxito de cualquier plato con atún. A continuación, te ofrecemos una guía práctica:

Preparaciones crudas (sashimi, tartar, carpaccio)

            Ventresca: textura sedosa y sabor profundo.

            Lomo negro o tarantelo: buena estructura y sabor limpio.

            Descargamento: ideal para cortes finos y gustosos.

Preparaciones cocinadas (plancha, parrilla, horno)

            Morrillo: retiene jugosidad a altas temperaturas.

            Tarantelo y lomo: se cocinan de forma uniforme y mantienen textura.

            Facera y mormo: perfectos para guisos tradicionales.

Conservación y salazones artesanales

Partes magras como el lomo blanco o descargado son idóneas para elaborar salazones como la mojama artesanal, una de nuestras especialidades en La Chanca, donde controlamos cada fase de curación para garantizar sabor y calidad superiores.


Consejos de La Chanca para disfrutar el atún como un experto

  1. Comprueba la frescura: el color debe ser uniforme y brillante, y el aroma ligeramente marino.

  2. Cortes uniformes: para preparaciones en crudo, utiliza un cuchillo bien afilado para garantizar láminas limpias y delicadas.

  3. Respeta la tradición: algunos cortes como el morrillo o la facera requieren tiempos de cocción más largos para liberar todo su sabor.

  4. Aprovecha todas las partes: incluso los cortes menos conocidos pueden convertirse en estrellas de plato si se preparan con técnica y cariño. 

Preguntas frecuentes sobre la guía de cortes del atún

1. ¿Qué se entiende por cortes del atún y por qué es importante conocerlos?

Cuando hablamos de cortes del atún, nos referimos a las distintas partes en las que se divide el pescado durante el proceso de despiece, conocido tradicionalmente como ronqueo. Cada uno de estos cortes posee características propias en cuanto a contenido graso, textura, sabor y comportamiento en cocina. Conocerlos es fundamental porque permite elegir la pieza adecuada según el tipo de elaboración: no responde igual un lomo magro que una ventresca rica en grasa.

Desde La Chanca consideramos que esta guía de cortes del atún es clave para valorar el producto en su totalidad y evitar desperdicios. Además, entender las partes del atún ayuda a apreciar la cultura gastronómica ligada a la almadraba y a las técnicas tradicionales de aprovechamiento integral del pescado, algo que forma parte de nuestra identidad desde hace décadas.


2. ¿Cuál es el corte del atún más apreciado y por qué tiene tanto valor gastronómico?

El corte más valorado del atún es, sin duda, la ventresca, también conocida como ijada. Se encuentra en la parte inferior del vientre y destaca por su alto contenido en grasa infiltrada, lo que le aporta una textura extremadamente suave y un sabor profundo y elegante. Esta grasa natural es la responsable de su carácter meloso y de que sea uno de los cortes más cotizados tanto en la cocina tradicional como en la alta gastronomía.

En La Chanca apreciamos especialmente la ventresca porque representa el equilibrio perfecto entre tradición, sabor y versatilidad culinaria. Es ideal para preparaciones en crudo, como sashimi o tartar, pero también funciona excepcionalmente bien a la plancha, a la brasa o en conservas artesanales. Su valor no es solo económico, sino gastronómico y cultural.


3. ¿Qué diferencia hay entre el lomo negro y el lomo blanco del atún?

Dentro de los cortes del tronco del atún, el lomo negro y el lomo blanco son dos piezas fundamentales, pero con diferencias claras. El lomo negro se sitúa en la parte superior del pescado y presenta un color más oscuro y un mayor contenido graso, lo que lo hace más jugoso y sabroso. Es muy apreciado para elaboraciones en crudo y cocciones rápidas.

El lomo blanco, también conocido como descargado, es una carne más magras y firme, con un sabor limpio y equilibrado. Desde La Chanca lo utilizamos frecuentemente para conservas artesanales y salazones como la mojama, ya que responde muy bien a procesos de curación. Conocer esta diferencia es clave para elegir el corte correcto según la receta y el resultado deseado.


4. ¿Qué es el ronqueo del atún y qué relación tiene con los cortes?

El ronqueo del atún es el proceso tradicional de despiece del pescado, realizado siguiendo una técnica precisa que permite obtener cada uno de los cortes de forma limpia y eficiente. Su nombre proviene del sonido que produce el cuchillo al rozar la espina central del atún durante el corte. Este proceso no solo es técnico, sino también cultural y simbólico en zonas como Barbate.

En La Chanca entendemos el ronqueo como el punto de partida de esta guía de cortes del atún, ya que de una correcta ejecución depende la calidad final de cada pieza. Un buen ronqueo garantiza que cortes como la ventresca, el tarantelo o el morrillo mantengan su estructura, textura y propiedades gastronómicas intactas.


5. ¿Qué cortes del atún son más adecuados para consumir en crudo?

No todos los cortes del atún son iguales cuando se trata de consumo en crudo. Los más recomendables son aquellos con una textura tierna y un equilibrio adecuado entre carne y grasa. En este sentido, destacan la ventresca, el lomo negro y el tarantelo. Estas piezas permiten cortes limpios y ofrecen una experiencia gustativa completa.

Desde La Chanca siempre recomendamos que, para preparaciones como sashimi, tartar o carpaccio, se utilicen cortes de máxima frescura y calidad contrastada. Además, es importante respetar la técnica de corte y el grosor de las piezas para que el sabor del atún se exprese plenamente, sin necesidad de grandes acompañamientos.


6. ¿Qué partes del atún son mejores para guisos y cocciones largas?

Los guisos tradicionales requieren cortes con colágeno y estructura, capaces de soportar cocciones prolongadas sin perder sabor ni textura. En el atún, piezas como el mormo, la facera y el galete son ideales para este tipo de elaboraciones. Estas partes, situadas cerca de la cabeza, desarrollan una textura melosa y profunda cuando se cocinan a fuego lento.

En La Chanca defendemos el uso de estos cortes menos conocidos porque forman parte del aprovechamiento integral del atún y ofrecen resultados sorprendentes en cocina. Son piezas con gran personalidad, muy ligadas a la cocina tradicional andaluza, y aportan intensidad y matices difíciles de encontrar en otros cortes.


7. ¿Qué corte del atún se utiliza para elaborar mojama artesanal?

La mojama artesanal se elabora tradicionalmente a partir de los lomos magros del atún, especialmente del lomo blanco o descargado. Esta parte del atún es ideal para el proceso de salazón porque tiene una estructura firme, baja infiltración grasa y un sabor limpio que se intensifica durante el curado.

En La Chanca seguimos métodos artesanales para la elaboración de mojama, controlando cuidadosamente el tiempo de salado y secado. El resultado es un producto con carácter, profundamente ligado a la tradición de Barbate, donde el corte elegido es tan importante como el proceso. Por eso, conocer esta parte del atún es esencial para entender la calidad final del producto.


8. ¿Existen cortes del atún menos conocidos pero muy valorados en cocina?

Sí, más allá de los cortes más populares, el atún ofrece piezas menos conocidas que tienen un gran valor gastronómico. El morrillo, por ejemplo, destaca por su equilibrio entre grasa y carne, siendo excelente para la plancha o para conservas. El corazón y las huevas también se utilizan en recetas tradicionales y salazones.

Desde La Chanca creemos que esta guía de cortes del atún debe servir para poner en valor todo el pescado, no solo las piezas más comerciales. Cada parte tiene su función culinaria y su momento, y conocerlas permite ampliar el repertorio gastronómico y respetar la tradición del aprovechamiento total del atún.


9. ¿Cómo influye la temporada en los cortes del atún y su sabor?

La temporada de captura influye directamente en el contenido graso del atún, y por tanto, en el comportamiento de sus cortes. En determinadas épocas, como la primavera, el atún presenta mayor infiltración de grasa, lo que hace que cortes como la ventresca o el tarantelo sean especialmente jugosos y sabrosos.

En La Chanca tenemos en cuenta este factor a la hora de seleccionar el producto y elaborar nuestras piezas. Entender la relación entre temporada y cortes del atún permite elegir mejor tanto para consumo inmediato como para procesos de conservación, garantizando siempre el mejor resultado gastronómico.


10. ¿Por qué es importante una guía de cortes del atún para el consumidor final?

Una guía de cortes del atún no solo está pensada para profesionales de la cocina. Para el consumidor final, es una herramienta que permite comprar con criterio, entender el valor real de cada pieza y cocinar el atún de forma adecuada según el corte elegido. Esto se traduce en mejores resultados en cocina y en un mayor respeto por el producto.

Desde La Chanca apostamos por la divulgación porque creemos que el conocimiento acerca del atún, sus partes y sus usos culinarios ayuda a preservar una tradición milenaria y a disfrutar del pescado con mayor conciencia, calidad y respeto por su origen.

Posted in: Materias Primas

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